«Le daba miedo que llegara la noche». Así describe José lo que vivía una persona que volvió a su consulta después de muchos años: un insomnio antiguo se había convertido en miedo a dormir. Seis semanas después de empezar un proceso con microdosis de ayahuasca, la noche se había convertido en su aliada. Antes de proponérselo, José hizo lo que hace siempre: mirar toda la historia de esa persona, su medicación y lo que ya había intentado.
En breve
En Microhuasca, José es la voz líder a la que acude la comunidad cuando la pregunta es sobre medicación y microdosis.
Primero, ¿qué es una microdosis?
Una microdosis es una cantidad muy pequeña de un hongo o una planta psicodélica, tan baja que no produce un viaje ni altera la percepción. Se suele tomar cada dos o tres días durante algunas semanas, siguiendo un protocolo. En Microhuasca la entendemos como una herramienta terapéutica, que acompaña procesos de cambio emocional y personal con una intención clara, un registro diario y espacios para integrar lo que aparece.
José trabaja con dos plantas sagradas: hongos con psilocibina y ayahuasca. Cuál propone depende de la persona y de lo que toma.
La investigación sobre microdosis crece año a año. Un estudio con cerca de 1 000 personas que tomaban microdosis de psilocibina (hongos) registró mejoras en el ánimo y la salud mental al cabo de un mes (Rootman y otros, 2022). Otro mostró cuánto pesan la expectativa y el contexto: quienes tomaban placebo también mejoraron (Szigeti y otros, 2021). Por eso en Microhuasca la microdosis va siempre con acompañamiento: intención, registro e integración.
Lee la guía completa: qué son, evidencia, riesgos e integraciónUn psiquiatra con más de 30 años de consulta
José es médico y psiquiatra, con más de 30 años de consulta en Bogotá. Durante muchos años formó terapeutas en psicología transpersonal, y enseña mindfulness, compasión y liderazgo consciente.
En 2023 llegó a la Certificación de Microhuasca. Hoy es parte del equipo de educadores y del equipo médico: enseña sobre interacciones de medicamentos con microdosis, la pregunta que más se repite entre quienes acompañan procesos.
En el grupo de WhatsApp de la comunidad de graduados de Microhuasca responde con frecuencia. Su criterio más repetido: cada caso se evalúa, y no conviene desmontar una medicación que está funcionando solo para poder hacer una microdosis.
Lo que mira un psiquiatra antes de acompañar
Antes de proponer una microdosis, José se hace cuatro preguntas sobre la persona que tiene enfrente.
- ¿Qué la marcó en su vida, y qué trae de la historia de su familia?
- ¿Qué fortalezas tiene para sostener un proceso, y dónde está más frágil?
- ¿Qué medicamentos toma, y cómo podrían interactuar con una microdosis?
- ¿Está lista para prepararse, empezando por la dieta?
Con dosis altas de plantas psicodélicas, algunas combinaciones están contraindicadas sin discusión, como las de medicamentos que aumentan la serotonina. Con microdosis, explica, el cuadro cambia y se evalúa persona por persona: a veces decide una reducción temporal de algún medicamento, que él mismo supervisa.
Es una decisión médica. Si tomas medicación, cualquier cambio lo decide y lo sigue tu médico.
Un ejemplo de su criterio: cuando alguien toma medicación para la presión arterial, prefiere microdosis de hongos antes que de ayahuasca.
Con la ayahuasca es enfático con la dieta. Pide reducir los alimentos con tiramina (curados, fermentados o muy maduros), porque la planta frena una enzima que normalmente la descompone. Y es honesto con lo que no se sabe. En un grupo de graduados lo escribió así: «No conozco estudios rigurosos sobre la dieta, pero el ensayo y error de muchos indígenas, así como algunas creencias ancestrales, creo que ha sido uno de los principales elementos para decidir la dieta». La dieta en Microhuasca.
La consciencia al centro
«Para mí, el verdadero protagonista del proceso es la consciencia.»José Daniel Puche
José llegó a la microdosis con 30 años de prácticas para trabajar la atención, y las sumó al método de Microhuasca. Empieza antes de la primera toma: mindfulness y preguntas de coaching para construir la intención. Esas preguntas vuelven en cada sesión, ajustadas a la etapa del proceso.
Si aparece un bloqueo, a veces usa herramientas de programación neurolingüística; si aparecen sueños importantes, los trabaja en la integración. Y de Microhuasca tomó la bitácora, que sigue «de una manera súper juiciosa», día a día, junto a la persona.
Mapa de acompañamiento
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El jardín y la lluvia
Para explicar qué hace una microdosis, José usa la imagen de un jardín.
«Me gusta imaginar que cada ser humano es un jardín en el que, a lo largo de su vida, han crecido creencias, emociones, hábitos y maneras de relacionarse consigo mismo y con el mundo. Algunas de esas plantas nos nutren y otras limitan nuestro crecimiento. Muchas veces ni siquiera somos conscientes de lo que estamos cultivando.»José Daniel Puche
En su imagen, la microdosis es una lluvia suave que ayuda a preparar el terreno. El mindfulness permite reconocer lo que crece, sin juzgarlo y sin reaccionar en automático. La intención son las semillas: «aquello que queremos desarrollar o transformar en nuestra vida». Y la integración es el trabajo cotidiano del jardinero: decisiones, creencias nuevas, prácticas y acciones concretas que convierten lo descubierto en cambios que duran.
«No se trata simplemente de vivir una experiencia diferente durante un proceso de microdosis, sino de aprender a vivir de una manera diferente después de ella.»José Daniel Puche
Lee el texto completo de José sobre el jardín
«Me gusta imaginar que cada ser humano es un jardín en el que, a lo largo de su vida, han crecido creencias, emociones, hábitos y maneras de relacionarse consigo mismo y con el mundo. Algunas de esas plantas nos nutren y otras limitan nuestro crecimiento. Muchas veces ni siquiera somos conscientes de lo que estamos cultivando.
En ese contexto, la microdosis puede actuar como una lluvia suave que ayuda a preparar el terreno, y el Mindfulness permite reconocer lo que está creciendo, sin juzgarlo y sin reaccionar automáticamente.
La intención representa las semillas que deseamos sembrar: aquello que queremos desarrollar o transformar en nuestra vida. Y la integración es el trabajo cotidiano del jardinero: cuidar esas semillas mediante decisiones, nuevas creencias, prácticas y acciones concretas que permitan convertir los descubrimientos en transformaciones sostenibles. Porque no se trata simplemente de vivir una experiencia diferente durante un proceso de microdosis, sino de aprender a vivir de una manera diferente después de ella.
En síntesis, la microdosis puede acompañar la preparación del terreno, el Mindfulness nos permite reconocerlo y la integración nos ayuda a cultivar aquello que realmente queremos que florezca en nuestra vida.»
Una historia de consulta
El relato está anonimizado: cambiamos detalles que podrían identificar a la persona. Es una observación de la consulta de José.
Historia
La noche como aliada
- Motivo
- Insomnio y miedo a dormir
- Proceso
- seis semanas, con ayahuasca
- Medicación
- retirada antes, de forma gradual, con su supervisión
Una persona a la que José había atendido muchos años antes por problemas de sueño volvió a su consulta en un momento crítico. El insomnio se había convertido en miedo a dormir: desde la tarde, la ansiedad crecía con la idea de otra noche en vela. Había pasado por muchos tratamientos y medicamentos sin salir del problema.
Primero, con José como su psiquiatra, retiraron de forma gradual la medicación. Después hicieron el proceso completo de Microhuasca: seis semanas de microdosis de ayahuasca, con calibración, bitácora y psicoterapia. La cantidad que le sirvió fue la primera de la calibración, y con esa se quedó. Como el cansancio del día era grande, en los días sin toma sumaron melena de león, un hongo no psicodélico.
El avance fue lento y tuvo recaídas. En las últimas dos semanas se dio cuenta de que podía fluir en la noche, soltarse y vivir cada instante. Al cerrar el proceso dormía sin medicamentos. Casi un año después siguen en contacto, y está bien.
«La noche se convirtió en su aliada.»
Lo que muestra esta historia: en este proceso, la calibración permitió encontrar una cantidad pequeña que le sirvió desde el comienzo, sin subirla. Cada proceso es distinto y la cantidad se define con quien acompaña. Cuando hay medicación de por medio, cualquier cambio lo decide y lo sigue un médico.
A quién le propone una microdosis, y cuándo no
«No lo utilizo en todos los casos, sino en ciertos casos muy claros y muy concretos.»José Daniel Puche
José propone una microdosis sobre todo a personas que probaron varios tratamientos, incluso con medicamentos, sin el resultado que buscaban, muchas derivadas por colegas, y a personas que hicieron muchos procesos de psicoterapia, retiros o cursos y sienten que no avanzan.
Desde que se certificó calcula que ha acompañado a unas 35 personas con microdosis: alrededor de una de cada cinco personas que atiende en un año. También dice dónde no la usa:
- Con quienes llegan para revisar medicamentos psiquiátricos que toman hace años, a veces en exceso o sin seguimiento. Con ellas hace una reducción lenta y gradual y después un proceso de psicoterapia.
- En ceremonias con dosis altas, que no dirige. Cuando alguien participa en una con personas de su confianza, José acompaña la integración.
- Cuando el caso pide respiración holotrópica: deriva a Ricardo Di Doménico y a Claudia Sánchez, también educadores de Microhuasca, con quienes trabaja de la mano hace años.
Hay algo que todavía le impresiona: el estigma. En Bogotá, su círculo cercano y muchos médicos de enfoques complementarios le derivan personas. Fuera de ese círculo, todavía encuentra mucho desconocimiento sobre las terapias con psicodélicos, también entre colegas.
Lo que vemos desde Microhuasca
La evaluación, la intención, la calibración, la bitácora y la integración están entre las piezas del método que José aprendió aquí, junto a la comunidad, la dieta, los amplificadores y los 50 Elementos de Integración. Él los sostiene con su criterio de psiquiatra y los rodea de consciencia. Es lo que esperamos de quien se gradúa: que tome el método y lo haga suyo.
En Microhuasca, cada persona que empieza un proceso pasa antes por una revisión de su historia y su medicación con nuestro equipo médico, del que José forma parte. Durante la certificación, quienes facilitan sus primeros procesos cuentan con ese mismo respaldo para los casos que lo necesitan.
José nos compartió este caso cuando James Fadiman, PhD, investigador de Stanford conocido como el padre de la microdosis y asesor principal de Microhuasca, nos pidió conocer casos reales de la práctica. Con él estamos abriendo espacios para revisar casos reales junto a graduados y estudiantes de la certificación.

Consulta psiquiátrica y psicoterapéutica
Educador de la Certificación en acompañamiento con microdosis








