Protocolo de dieta para microdosis
La dieta para microdosis restringe ciertos alimentos, sustancias y prácticas durante el proceso, adaptando pautas tradicionales amazónicas al día a día. No es una dieta estética: es la forma de dejar que la medicina actúe con claridad y de cuidar el proceso por dentro y por fuera.
¿Qué es una "dieta" aquí?
En Occidente
Régimen de nutrición o estética. No es este caso.
En medicina tradicional
Práctica ritual disciplinada: consumo de plantas, nutrición esencial y recogimiento.
En tu proceso
Adaptación realista de esa tradición: restricciones puntuales que protegen la asimilación y la energía del proceso.
Sus beneficios: mayor asimilación de la medicina, neutralización de estímulos que interfieren, sincronización con el proceso y límites saludables que se vuelven aprendizaje, muchos participantes descubren aquí el "comer consciente" como estilo de vida.
Antes, durante y después (1 semana a cada lado)
Nutrición
Evitar: grasas, dulces, picantes, lácteos, procesados, carnes rojas, frutas de sabor muy fuerte, alcohol, narcóticos y estimulantes. Medicamentos y suplementos: se revisan caso por caso con el equipo, nunca los suspendas por tu cuenta.
Cuidado energético
Evitar intoxicantes y ambientes de alta carga (fiestas, aglomeraciones), reducir el exceso de pantallas y cuidar con quién compartes tu intimidad durante el proceso.

Día de microdosis y día de descanso
Día de microdosis
Se toma al despertar, en ayunas. No comer ni beber inmediatamente después; la primera comida llega ~4 horas más tarde, con la lista de alimentos sí/no del programa.
Día sin microdosis
Más libertad con los alimentos permitidos. Los antojos se trabajan progresivamente, con determinación pero sin ayunos excesivos ni rigidez que rompa el proceso.
La dieta se sostiene mejor acompañada
En el programa terapéutico, la dieta energética y emocional es una de las herramientas guiadas: la ajustas con tu facilitador según tu cuerpo, tu medicación y tu vida real.