«Con esto soy funcional, pero no soy yo». Así le describió un paciente a Ricardo lo que sentía con la dosis máxima del medicamento que tomaba para su déficit de atención. Meses después seguía siendo funcional, con la dosis mínima recomendada, y había vuelto a disfrutar de la música y de la gente. Su historia es una de las que Ricardo nos contó en octubre de 2026, junto a lo que reunió en una revisión escrita de dieciséis personas acompañadas.
En breve
Primero, ¿qué es una microdosis?
Una microdosis es una cantidad muy pequeña de un hongo o una planta psicodélica, tan baja que no produce un viaje ni altera la percepción. Se suele tomar cada dos o tres días durante algunas semanas, siguiendo un protocolo. En Microhuasca la entendemos como una herramienta terapéutica, que acompaña procesos de cambio emocional y personal con una intención clara, un registro diario y espacios para integrar lo que aparece.
La evidencia todavía es joven. Un estudio con cerca de mil personas que tomaban microdosis de psilocibina (hongos) registró mejoras en el ánimo y la salud mental al cabo de un mes (Rootman y otros, 2022). Otro encontró mejoras parecidas en quienes tomaban placebo (Szigeti y otros, 2021). Por eso, para nosotros, el acompañamiento es parte del método.
Lee la guía completa: qué son, evidencia, riesgos e integración¿Y qué es la Imaginación Guiada con Música?
Un método de psicoterapia que creó la musicoterapeuta Helen Bonny en los años setenta. La persona, relajada y con los ojos cerrados, escucha programas de música diseñados para evocar imágenes, recuerdos y sensaciones. El terapeuta la acompaña en voz baja mientras la experiencia sucede y después la ayuda a darle sentido.
Un médico preparado para los casos difíciles
Ricardo es médico y cirujano general, con más de cuarenta años de práctica clínica y cargos de liderazgo en empresas multinacionales. Hace dos décadas empezó a explorar el potencial terapéutico de los estados ampliados de consciencia, y desde entonces suma a su práctica cada herramienta que lo ayuda a acompañar mejor: respiración holotrópica, Imaginación Guiada con Música, integración psicodélica, la Certificación de Microhuasca, terapia asistida con psicodélicos e Internal Family Systems. Hoy empieza una formación de dos años en Somatic Experiencing.
«Soy como un ratón inquieto. Busco todo lo que pueda integrar a mi formación para ofrecer una terapia más integral.»Ricardo Di Doménico
Para Microhuasca, Ricardo es uno de los médicos referentes en el uso de microdosis y música en Colombia.
Junto a la psicóloga Claudia Sánchez Salamanca facilita talleres de Respiración Holotrópica en las afueras de Bogotá y una formación de dos años y medio en Imaginación Guiada con Música, donde forma a otros terapeutas como formador principal (Primary Trainer) de la Association for Music & Imagery.
En Microhuasca es parte del equipo de educadores: dicta la clase de Imaginación Guiada con Música y microdosis en la Certificación en acompañamiento con microdosis. En los grupos privados de graduados es de las personas a las que se acude con preguntas clínicas o sobre medicación. Responde con detalle, con referencias y, cuando hace falta, con un llamado al cuidado.
La música guía, la microdosis acompaña
«La base terapéutica es la terapia, y la microdosis es el coadyuvante o coterapeuta dentro de la terapia.»Ricardo Di Doménico
Ricardo empieza siempre con sesiones de música e imaginería. Solo cuando ve que una persona puede beneficiarse le propone sumar la microdosis. Entonces arma un ciclo con lo que aprendió en Microhuasca: una historia clínica completa, una intención escrita con los beneficios que la persona espera y los desafíos que podrían frenarla, un consentimiento informado, una semana de calibración para encontrar la cantidad que le sienta y una bitácora diaria.
La diferencia está en el centro del proceso. Cada semana hace una sesión con música: revisan juntos la bitácora, eligen un tema que apareció y lo trabajan con imaginería. Para el cierre diseñó un set musical propio. Guiada por la música, la persona vuelve a su intención, se encuentra con lo que le costó, con lo que ganó, con las acciones que tomó y con lo que queda pendiente, y regresa al punto de partida a agradecer.
Dos vistas para comparar. Toca o haz clic para cambiar.
Desliza el gráfico hacia los lados para verlo completo
Lo que cambia: la música deja de ser uno de varios amplificadores y pasa a ser el eje; la microdosis acompaña de la semana 1 a la 5; el criterio médico sigue todo el ciclo; y si el caso es complejo, hay un segundo o tercer ciclo.
Desliza el gráfico hacia los lados para verlo completo

El punto de partida: un proceso de ocho semanas en el que la microdosis organiza el recorrido y la rodean la comunidad, la dieta, los amplificadores (música, naturaleza, arte, movimiento) y los 50 Elementos de Integración.
Ricardo toma del método la intención, la calibración, el registro y el cierre, y los reorganiza alrededor de la música.
El registro también lo llevó a su consulta: toma una línea de base al empezar, la compara con la del final y arma una pequeña gráfica. Aun así, aclara que lo que más le importa es lo cualitativo, lo que la persona va relatando semana a semana.
La nevada que tapa los surcos
Para explicar por qué la música y la microdosis se potencian, Ricardo usa una imagen conocida en el mundo de la microdosis. La mente es como una montaña nevada por la que bajamos en trineo una y otra vez. Con los años, los caminos que más usamos se vuelven surcos tan profundos que cuesta salir de ellos. A esos surcos él los llama comportamientos.

Nevados de la Cordillera Vilcanota, Perú. Foto: sergejf (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons.
La música y la microdosis, dice, funcionan como una nevada fresca. Aunque no borren del todo los surcos, los vuelven menos profundos. Así es más fácil salir de ellos y abrir un camino nuevo.
Ricardo relaciona esa imagen con la red neuronal por defecto, un conjunto de regiones del cerebro asociado a la manera habitual de pensarnos, que los psicodélicos parecen desordenar por un tiempo. Es una de las hipótesis más citadas del campo y todavía está en estudio. Para él, de todos modos, la explicación que más pesa es otra: la ampliación de la consciencia. «Tiene una explicación neurológica, fisiológica, pero la más importante para mí es esa».
«La música guía, y la microdosis amplifica suavemente.»Ricardo Di Doménico, revisión de casos, 2025
Cuatro historias de consulta
Los relatos están anonimizados y cambiamos detalles que podrían identificar a alguien. Son observaciones de la consulta de Ricardo, no resultados de un estudio, y en todos hubo terapia, seguimiento y, cuando correspondía, manejo médico de la medicación.
Historia 1
Volver a vestirse
- Motivo
- Depresión profunda
- Ciclos
- Medicación
- mantenida y ajustada por él
Una mujer llegó referida con una depresión profunda. Tomaba antidepresivos y aun así no lograba salir de su casa: pasaba el día en pijama, en la cama. Ricardo, como médico, decidió mantener su medicación y ajustarla a la dosis mínima que consideró necesaria, y sumó la microdosis con su protocolo de música.
Entre la segunda y la tercera semana empezó a bañarse y a vestirse. Después, a hacer algunas cosas dentro de la casa. Al terminar el ciclo salía y buscaba empleo.
«¿Fue la microdosis? ¿Fue la terapia? ¿El antidepresivo? Quién lo sabe. Aquí no podemos ser absolutistas: son las tres cosas.»
Lo que enseña: el cambio suele venir de la combinación. Y Ricardo es explícito: mantener la medicación y sumar microdosis es una decisión médica que no recomienda a quien no es médico.
Historia 2
Cuando un ciclo no alcanza
- Motivo
- Burnout y depresión severa
- Ciclos
- Medicación
- como apoyo en el segundo ciclo
Un ejecutivo perdió la empresa en la que trabajaba después de años de agotamiento y se mudó a otro país, donde cayó en una depresión severa. El primer ciclo dio muy buenos resultados, pero no bastó: llevaba tres meses en su nueva casa y todavía no había desempacado.
Ricardo le propuso un segundo ciclo, con apoyo de medicación. Al terminarlo empezó a preguntarse a qué se iba a dedicar y a relacionarse con su nuevo entorno. Unos meses después recayó, y hubo un tercer ciclo.
Lo que enseña: hay casos que piden más de un ciclo, y las recaídas son parte del camino. Por eso Ricardo acuerda un primer ciclo completo y decide después, con lo que pasó, si hace falta otro.
Historia 3
«Funcional, pero no soy yo»
- Motivo
- Déficit de atención en adultos
- Casos
- dos
- Medicación
- ajustada con supervisión médica
Un profesional con mucha exposición pública tomaba la dosis máxima de un estimulante para su déficit de atención. Le servía para rendir, pero no se reconocía. Durante su proceso con microdosis, y bajo la supervisión médica de Ricardo, logró bajar a la dosis mínima recomendada. Siguió siendo muy funcional y volvió a disfrutar de su música, de la gente y de la vida social.
Otro adulto con déficit de atención e hiperactividad había desarrollado conductas que lo limitaban: le costaba usar el celular y había dejado de manejar. Después de tres ciclos armó rutinas, volvió a salir en su auto y a usar sus redes.
Lo que enseña: cuando hay medicación de por medio, cualquier ajuste lo decide y lo sigue un médico.
Historia 4
Un objetivo realista para un TOC de cuarenta años
- Motivo
- TOC desde la infancia, crisis de ansiedad
- Ciclos
- Después
- Internal Family Systems, sin microdosis
Un ejecutivo vivía con un trastorno obsesivo compulsivo desde los siete años. Había aprendido a manejarlo, pero cuando se le descuadraba entraba en crisis de ansiedad que llegaban a ataques de pánico. Ricardo fue claro desde el inicio: no iban a curar en unos meses algo que lo acompañaba hacía cuarenta años. La meta era manejar la ansiedad.
Hicieron dos ciclos de microdosis con música. Hoy siguen trabajando sin microdosis, con Internal Family Systems. Identificaron el origen del trastorno y herramientas para los momentos difíciles, y la intensidad bajó, aunque todavía hay momentos en que se exacerba y los trabajan.
Lo que enseña: la microdosis puede ser una etapa de un proceso más largo. Saber cuándo dejarla también es parte del método.
En su revisión escrita, Ricardo reunió a dieciséis personas acompañadas entre octubre de 2023 y agosto de 2025, ocho mujeres y ocho hombres de entre 25 y 55 años. La mayoría llegó después de probar otros caminos sin sentir que avanzaba, con intenciones como «recuperar la pasión por el trabajo», «cómo hago para gozar la vida» o «limpiar la mente de pensamientos intrusivos». Registró también lo que costó: inercia, cansancio, algunas náuseas, momentos de ansiedad y, en una persona, un estado depresivo que pidió seguir con apoyo psiquiátrico y psicológico. Él mismo aclara que su revisión no es un estudio científico: la escribió para ordenar lo que ve y para que alguien diseñe la investigación que hace falta.
Cuándo una microdosis no basta
«Son casos muy complejos. No puedes pretender que solo la microdosis, con acompañamiento, te va a sacar de ahí.»Ricardo Di Doménico
Ricardo insiste en que estos casos no son para manejar sin una formación clínica y psicoterapéutica. En su revisión dejó fuera a:
- personas con trastornos psiquiátricos graves, como esquizofrenia o trastorno bipolar;
- quienes toman antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina;
- quienes consumen otras sustancias psicoactivas;
- mujeres embarazadas o en lactancia.
En los grupos privados de graduados de Microhuasca ese criterio se nota. Cuando alguien preguntó por microdosis para una persona con Parkinson y compartió un estudio, Ricardo respondió que ese estudio era con dosis altas y terapia, y que sus propios resultados no eran concluyentes. «Si alguien con Parkinson quiere hacer microdosis, puede hacerla. Lo que no puedo prometer es que le va a aliviar el Parkinson».
Por eso propone que una formación distinga niveles: lo que puede acompañar alguien que empieza desde cero, lo que puede acompañar un psicoterapeuta y lo que puede acompañar un médico. Con Claudia Sánchez y otros terapeutas de Colombia y México sostiene un grupo donde llevan sus casos más difíciles y los discuten entre pares; sueña con algo parecido dentro de la comunidad de Microhuasca, y ya se está empezando a gestar.
Lo que vemos desde Microhuasca
La intención, la calibración por pasos, el registro y el cierre son piezas del método que Ricardo aprendió con nosotros y que hoy organiza alrededor de la música, con su criterio de médico. Es lo que esperamos de quien se gradúa: que tome el método y lo haga suyo.
Ricardo compartió su revisión también en inglés con James Fadiman, PhD, asesor principal de Microhuasca. Llamado «la autoridad más sabia y respetada de Estados Unidos sobre los psicodélicos y su uso», Fadiman es el investigador detrás del protocolo de microdosis que lleva su nombre. Con él estamos abriendo espacios para revisar casos reales junto a graduados y estudiantes de la certificación.

Respiración Holotrópica Bogotá
Formación en Imaginación Guiada con Música
Educador de la Certificación en acompañamiento con microdosis



